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Los bancos son los que más utilizan los servicios de recuperación de cartera en Colombia

 

Los servicios offshoring de telecobranzas en Colombia se están convirtiendo en un atractivo sector para incursionar en el mercado externo. En Colombia, desde hace unos 50 años, se viene realizando el servicio de cobranzas. ¿Recuerda la figura del ‘chepito’ que deambulaba por las calles con un atuendo muy particular? Pues bien, esta labor ha evolucionado, así como han avanzado las alternativas de crédito.
Ahora son tantos los usuarios con ‘cuentas por pagar’ que las casas de cobro se han especializado en el outsourcing de cartera o de cobranza, con el objetivo de recuperar esos dineros, y son organizaciones que disponen de plataformas tecnológicas, lo que les permite ofrecer un servicio oportuno y efectivo para los clientes que las contratan, con personal capacitado para efectuar esta labor siempre con respeto hacia el deudor.
Cifras del sector

Aunque no hay un dato exacto sobre el número de firmas que ofrecen esta clase de servicios en el mercado colombiano, el gerente de Cobranzas Cess, Néstor A. Fonseca, estima que pueden ser unas 300 y de estas 20 son grandes y están bien posicionadas.

Entre tanto, el gerente de Conalcap, Carlos Arturo Cardona, considera que “en Bogotá debe haber unas 120 casas de cobro grandes y reconocidas, mientras que en Medellín pueden llegar a ser unas 30”.

Del mismo modo, tampoco se tiene un consolidado exacto de cuánto dinero anualmente puede estar ganando este sector, por realizar la labor de recuperación de cartera, “pero se cree que puede llegar, en el caso de las casas grandes de cobro, a los 15 mil millones de pesos o más”, señala Fonseca.

La banca es la que más recurre a esta clase de tercerización, con el fin de recuperar los dineros que les adeudan los clientes; pero también hay otros sectores que utilizan esta herramienta, porque manejan clientes masivos, como las empresas de servicios públicos, entidades del Estado, firmas proveedoras de productos, entre otras.

“Por eso, esta actividad toma cada día una mayor connotación, porque las organizaciones que las realizan deben tener un conocimiento muy técnico, personas dedicadas y que sepan bien sobre estos procesos”, indica Alejandro Villa Villegas, gerente de Cobranal Ltda.
Beneficios conseguidos

Así, con esta subcontratación, las sociedades que la emplean no tienen que realizar inversiones cuantiosas en crear departamentos para que se encarguen de recuperar la cartera. Es más, ahorran dinero porque no deben contratar personal de planta para realizar estos cobros.
“Fuera de esto, quien paga los honorarios a las firmas de cobranza son las personas morosas, cuyo porcentaje depende del tiempo de mora que tengan con el banco, y estos valores son fijados por la Superintendencia Financiera de Colombia.

Únicamente, en el caso de la cartera hipotecaria, son las instituciones financieras quienes deben pagar los servicios contratados con estas entidades”, precisa Cardona.

Además, “esta acción se ha convertido en una parte importante para la banca, porque, gracias a ella pueden transmitirle a los deudores las estrategias que sacan para condonarles las deudas”, precisa Fonseca.


EXPECTATIVAS DEL SECTOR Y NORMATIVIDAD QUE LO REGULA EN EL PAÍS

La industria de cobranza en Colombia “tiene incalculables oportunidades de convertirse en un destino atractivo de servicios offshoring de telecobranzas”, afirma Beatriz Villa, directora de la revista ‘Ciclo de Riesgo’.

Las razones para ello es la experiencia que tiene el recurso humano para administrar esta labor, infraestructura física y tecnológica, regulación de la información y protección de datos, entre otras ventajas.

“A esto se debe sumar que son firmas que orientan su estrategia hacia segmentos y mercados específicos, donde realmente su propuesta de valor puede ser competitiva, incluso frente a grandes jugadores mundiales como India y Filipinas, líderes en offshoring”, señala Villa.
Entre tanto, las firmas que realizan esta actividad deben acatar dos circulares expedidas por la Superintendencia Financiera de Colombia, que son la 048 del 25 de septiembre de 2008 y la 052 de octubre de 2007.

La primera tiene que ver con la forma cómo deben realizar la gestión de cobranza y el trato que se comprometen a tener con los deudores, entre otros instructivos.

La segunda hace referencia a la seguridad de la información y a la protección de los datos personales que tienen de las personas deudoras que contactan.

 


Fuente: http://www.portafolio.co/negocios/un-negocio-que-vive-recaudar-cartera-morosa

 


 

 
 

www.cursoseduardobuero.capacitacioncobranzas.com

 
 

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